#1 Objeción: Puesto que los milagros contradicen la ciencia, estos no son ciertos

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¿Hola! Este artículo es un poco fuera de lo normal, esta vez he hecho un resumen y análisis de la segunda objeción al cristianismo planteado en el libro: El caso de la fe por el autor: Lee Strobel. A decir verdad, todo el libro me parece bastante interesante, ergo, no puedo dejarlo escapar. Espero poder hacer una serie de resumen y análisis de todas las objeciones que fueron planteadas y cada una respondida por distintos autores, el cuál respeto y admiro.
“El nacimiento virginal, la resurrección, la resurrección de Lázaro, hasta los milagros del Antiguo Testamento, se usan sin restricciones para propaganda religiosa, y son muy eficaces con un público de ingenuos y niños. - Richard Dawkins
Esta segunda objeción fue planteada al Dr. William Lane Craig. Su definición de milagros fue la siguiente: “Un milagro es un suceso que no se produce por causas naturales que operan en el momento y lugar en que ocurre.”

Algunos de los argumentos más importantes que él presenta son los siguientes:

A. La objeción a los milagros supone sólo una explicación natural, no sobrenatural. Por consiguiente, las leyes naturales dan por sentado que ningún otro factor natural o sobrenatural interfiere con la operación que describe la ley.

B. Los milagros están fuera de la ciencia, por ende, no la contradicen.

C. Ningún milagro contradice en si a la ciencia a no ser que la viole algunas de sus leyes, pero la intervención de Dios no es una violación, ya que Dios está por encima de la ley.

Además, el Dr. Lane Craig establece 5 evidencias razonables a favor de los milagros:

1- Tiene sentido el origen del universo de Dios. 


Filosófica y científicamente discutiría que el universo y el tiempo mismo tuvo un comienzo en algún momento del finito pasado. Sin embargo, como algo no puede resultar de la nada, tiene que haber una causa trascendental más allá del espacio y el tiempo que llevó al universo a la existencia.

Primero, cualquier cosa que comience a existir tiene una causa. Segundo, el universo comenzó a existir. Yen tercer lugar, por consiguiente, el universo tiene una causa. Tal como el eminente científico Sir Arthur Eddington escribió: "El comienzo parece presentar insuperables dificultades a menos que estemos de acuerdo en considerarlo como abiertamente sobrenatural. {20}

Sabemos que esta causa sobrenatural debe partir de un ser sin origen, inmutable, eterno e inmaterial. Debe ser sin causa porque sabemos que no puede haber una regresión infinita de causas. Debe ser eterno, y por lo tanto inalterable, al menos fuera del universo, porque fue el creador del tiempo.

Además, puesto que también creó el espacio debe de transcender al espacio y por lo tanto es inmaterial en lugar e corporal en la naturaleza.

Si todo tiene una causa, ¿Quién o qué originó a Dios?

La premisa es que cualquier cosa que comienza a existir debe tener una causa. En otras palabras, "ser" no puede venir de "no ser". Como Dios nunca comenzó a existir, no requiere una causa. Nunca se volvió un ser.

Los mimos ateos se sentían muy a gusto afirmando que el universo es eterno y sin causa. El problema es que ya no pueden sostener esa posición por la evidencia moderna de que el universo comenzó con el Big Bang. Así que no pueden rebatir legítimamente cuando y afirmo lo mismo respecto a Dios: Él es eterno y sin origen.


2- Tiene sentido la complejidad del universo de Dios.


En los pasados treinta y cinco años, los científicos se han quedado atónitos al descubrir que el Big Bang no era algún acontecimiento primordial ni caótico, sino más bien uno sumamente ordenado que requirió una enorme cantidad de información, es más, desde el mismo instante del principio, el universo tuvo que ser ajustado con mucha e incomprensible precisión para la existencia de la vida tal como la nuestra. Y eso apunta en dirección a una vía muy convincente de la existencia de por lo menos un Diseñador Inteligente. Científicamente hablando, es mucho más probable que exista un universo que prohíbe la vida, que uno que la sustente. La vida se balancea en el filo de una navaja de afeitar.

Como ejemplo, los artículos de Hawking. Él ha calculado que un segundo después del Blg Bang e ritmo de expansión del universo hubiera sido menor, aun por solo una parte en cien mil millones de millones, el universo se hubiera desaparecido convertido en una bola de fueg {21} En forma concisa, Craig procedió a dar una lista de varias estadísticas diferentes y sorprendentes a fin de apoyar su conclusión {22} Entre ellas:

• El físico británico P.C.W. Davies concluyó en que las posibilidades en contra de las condiciones iniciales son adecuadas para la formación de las estrellas, una necesidad para los planetas y por lo tanto para la vida, es un uno seguido por al menos un billón de ceros. {23}

Davies también calculó que si la fuerza de la gravedad o de la fuerza débil se cambiara por solo una parte en un diez seguido de cien ceros, la vida nunca se hubiera desarrollado. {24}

• Hay alrededor de cincuenta constantes y cantidades. Por ejemplo, la cantidad de energía útil en el universo, la diferencia de masa entre protones y neutrones, la proporción de las fuerzas fundamentales de la naturaleza y la proporción de materia con antimateria que debe balancearse matemáticamente a un grado infinitesimal para que sea posible cualquier vida. {25}

¿Y qué pasaría si hubiera un sinnúmero de universos que existen aparte de nosotros? 

Patrick Glynn, educado en Harvard y Director Asociado y erudito residente del Instituto para Estudios de Principios Comunitarios en la Universidad George Washington, en su libro “God: The Evidence” Dios: La evidencia, hace agujeros en teorías alternas tales como cuantos mecánicos y “universos bebés” al llegar a esta conclusión:

Hawking también ha hablado de este concepto. Aquí está el problema: Esos otros universos teóricos son inaccesibles para nosotros y por lo tanto no hay manera posible de ofrecer alguna evidencia que muestre que esto sea cierto. Es simplemente un concepto, una idea, sin prueba científica. El prominente científico y teólogo británico John Polkinghorne lo ha llamado la "seudociencia" y la "conjetura metafísica". {25}

“Hoy, los datos concretos señalan contundentemente en dirección a la hipótesis de Dios…Los que desean oponérsele no tienen teoría comprobable que ordenar, solo especulaciones referente a universos nunca vistos, hilados en la imaginación fértil de los científicos…Es irónico, pero la imagen del universo que nos donó la más avanzada ciencia del siglo veinte, está más cerca en espíritu de la visión presentada en el libro de Génesis, que cualquier cosa que ofreció la ciencia desde Copérnico.” {27}

3- Tiene sentido los valores morales objetivos de Dios. 


En este planteamiento, Craig asegura que Los valores morales objetivos son válidos e independientemente obligatorios si alguien cree en ellos o no. Por ejemplo, al establecer que el holocausto fue un error de manera objetiva, es decir, que fue malo, aunque los nazis creyeron que fue bueno. Y todavía sería malo, aunque los nazis hubieran ganado la Segunda Guerra Mundial y hubieran triunfado en el lavado de cerebro o la exterminación de todos los que no estaban de acuerdo con ellos. Ahora, si Dios no existe, entonces, los valores morales no son objetivos en esta forma.

Si no hay un Dios, los valores morales son solo el producto de la evolución sociobiológica. Es más, eso es lo que creen muchos ateos. De acuerdo con el filósofo Michael Ruse: "La moralidad es una adaptación biológica no menos que las manos, los pies y los dientes", y la moralidad es "solo una ayuda para la supervivencia y la reproducción ... cualquier significado más profundo es ilusorio 28.

Como Ruse y el ateo Bertrand Russell, no veo ninguna razón para pensar que en la ausencia de Dios, la moralidad cultivada por el hamo sapiens es objetiva. Después de todo, si Dios no existe, ¿qué hay de tan especial en el ser humano? Son nada más que productos accidentales de la naturaleza que se desanollaron hace poco en un diminuto grano de polvo, perdido en algún lugar de un universo descuidado y están condenados a perecer para siempre en un tiempo relativamente corto.


4- Tiene sentido la resurrección de Dios. 


Hay al menos cuatro hechos referentes al destino de Jesús que por lo general aceptan los historiadores del Nuevo Testamento desde un amplio espectro. El primero es que después que crucificaron a Jesús, José de Arimatea lo sepultó en una tumba. Esto es importante porque significa que el lugar de la sepultura lo conacían judíos, cnstianos y romanos por igual.

La sepultura de Jesús se relata en una antiquísima información que Pablo incluyó en su primera carta a la iglesia de Corintios 30 Esta información se puede fechar en los cinco años posteriores a la muerte de Jesús, así es que no era legendaria. Además, la historia de la sepultura es parte del material tan antiguo que Marcos usó al escribir el Evangelio y su historia carece de señales de desarrollos legendarios. No hay rasgos de historias competitivas de la sepultura. Además, sería inexplicable que alguien fabricara la participación de José, puesto que era un miembro del Consejo que condenó a Jesús.

El segundo hecho es que el domingo después de la crucifixión, un grupo de seguidoras de Jesús encontró el sepulcro vacío. Esto lo respalda el antiguo informe de Pablo a los corintios, el cual alude al sepulcro vacío, y la antigua fuente del material de Marcos. Así que una vez más contamos con testimonios antiguos e independientes.

Tenemos mucho más. Por ejemplo, la historia del sepulcro vació no tiene señales de adorno legendario y la más primitiva reacción judía a la proclamación de la resurrección de Jesús presume que estaba vacío. Además, se informa que las mujeres descubrieron que el sepulcro estaba vació. Ahora bien, el testimonio de las mujeres se consideraba tan poco confiable que no se les permitía testificar en los tribunales judíos. La única razón para incluir los altamente penosos detalles de que las mujeres encontraron el sepulcro vacío es que los escritores del Evangelio anotaban con gran fidelidad lo que pasaba en realidad.

El tercer hecho es que en múltiples ocasiones y en varias circunstancias, diferentes individuos y grupos de personas experimentaron apariciones del Jesús resucitado. Por varias razones, esto es bien sabido casi universalmente por los eruditos del Nuevo Testamento.

Por ejemplo, la lista de testigos oculares de la resurrección de Jesús, provista por Pablo a los corintios, garantiza que ocurrieron tales apariciones. Dada la antigua fecha de la información y los conocimientos propios de Pablo de las personas involucradas, esto no puede desecharse como legendario.

También, las narraciones de las apariciones en los Evangelios ofrecen múltiples e independientes testimonios acerca de las mismas. Aun el escéptico criterio del Nuevo Testamento, Gerd Lüdemann, concluyó: "Se puede tomar como históricamente cierto que Pedro y los discípulos tuvieron experiencias después de la muerte de Jesús en las que este se les apareció como el Cristo resucitado. {31}

El cuarto hecho es que los primeros discípulos comenzaron a creer de pronto, y con sinceridad, que Jesús había resucitado de los muertos, a pesar de su predisposición a lo contrario. Las creencias judías excluyen la posibilidad de que alguien n~sucite de los muertos antes de la resurrección general al final del mundo. A pesar de eso, de repente los primeros discípulos comenzaron a creer con tanta convicción en que Dios levantó a Jesús, que estaban dispuestos a morir por esa fe. El emdito en Nuevo Testamento Luke Johnson dijo: "Alguna clase de experiencia transformadora y poderosa se requiere para generar la clase de movimiento que fue el cristianismo primitivo. {32}

Los eruditos modernos han rechazado de manera universal todas las teorías como la que "los discípulos se robaron el cuerpo" o que "Jesús no estaba en realidad muerto".

En lo que a mí respecta, considero que la mejor explicación es la misma ofrecida por los testigos: que Dios levantó a Jesús de los muertos. A decir verdad, esta hipótesis tan sencilla pasa los seis exámenes que los historiadores usan para determinar cuál es la mejor explicación dada a un conjunto de hechos históricos. {33}

Si Jesús de Nazaret regresó de la muerte, tenemos un milagro divino en nuestras manos y, por lo tanto, la evidencia de la existencia de Dios.

5- Se puede experimentar a Dios inmediatamente. 


Craig señala que basado en cómo Dios ha transformado su vida, sus actitudes, sus relaciones, sus motivaciones, su matrimonio y sus prioridades, mediante la presencia de Dios es su vida, que el mismo llegó a la conclusión, de que los milagros como el maná del cielo, el nacimiento virginal y la resurrección, en fin, todos, son como juegos de niños para Dios.

Fuentes bibliográficas.
  • 1. Richard Dawkins, «Snake Oil and Holy Water» [Aeeite de serpiente yagua bendita], Disponible en: www.forbes.comasap/99/1004/235/htm [19 de noviembre de 19991. 
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  • 3. Charles TempJeton, op. cit., p. 21. 
  • 4. Citado en: Nicky Gumble, Searching /;;ue; [Asuntos de investigación], Kingsway Publications, Eastbourne, East Sussex, Reino Unido, 1994, p. 99. 
  • 5. «Interviews» [Entrevistas], disponible en: www.pbs.org/faithandreason [21 de noviembre de 1999]. 
  • 6. Dale y Sandy Larsen, Seven Myths about Christianity [Siete mitos acerea del cristianismo], InterVarsity Press, Downers Grove, IL, 1996, pp.86. 
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  • 9. Rudolf Bultman, Jesus [Jesús], Berlín, 1926, p. 159. 
  • 10. Gcorge H. Smith, Atheüm: The Case Agaimt Cad [Ateísmo: El caso contra Dios], Prometheus Books, Amherst, NY, 1989, p. 215. 
  • 11. Archibald Hobertson Robertson: Archibald Robertson, The Origzns of Chnstianity [Los orígenes del cristianismo], Intcrnationa! PubJishers, Nueva York, 1954, p. 82, citado en: George H. Smith, Atheism: The Case Agaimt Cod [Ateísmo: El caso contra Dios], Prometheus Books, Amherst, NY, 1989, p. 216. 
  • 12. Norman 1. Geisler escribe en, Baker Encyclopedia of Chri;uan Apologetics [Enciclopedia Baker de Apologética Cristianas], Grand Rapids, MI, Baker Books, 1999, pp. 512. «La mayoría de los exigencias de los milagros de Mahoma no aparecen en el Corán, el único libro es el Islam del que dicen que tiene inspiración divina ... La enorme mayoría de los presuntos milagros se 318 ELCASODELAFE informan en el Hadith (tradIción islámica), la que los musulmanes consideraban que contenía muchas tradiciones auténticas. Hay cientos de historias de milagros en el Jadit». 
  • 13. Richard Robinson, «Religion and Reason» [Religión y Razón], in Critiques oi Cod, [Críticas de Diob], Peter A. Angeles, ed., Prometheus Books, Buffalo, NY, 1997, p. 121. 
  • 14. Alvin Plantinga, «Two Dozen (01' so) Theistic Arguments [Dos docenas (o parecido) de argumentos teístas], conferencia presentada en la Trigésima Ten'era Conferencia de Filosofía Anual, Wheaton College, Wheaton, lL, 23-25 de octubre de 1986. 
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  • 16. Stephen W. Hawking y Roger Penrose, The Nature ofSpacp and Time [La naturaleza del espacio y el tiempo], Princeton University Press, Princeton, NJ, 1996, p. 20. 
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  • 20. Arthur Eddington, The Expanding Univer;e [El universo que se expande], Macmillan, Nueva York, 19.'3.'3, p. 124. 2]. 
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  • 22. Para una lista de cjemplos, véase John Leslic, Universes [lJniversos], Routledge, Londres, 1989. 
  • 23. P.C.W. Davies, Other Worlds lOtros mundos], Dent, Londres, 1980, pp. 160-161.
  • 24. Íbid., pp. 168-69. 
  • 25. Para ejemplo, véase P.C.W. Davies, «The Anlhropic Principle» [El principio antropoide], Particle and Nuclear Physics 10 [partícula y Física Nuclear], 1983, p. 28; YPatrick Glynn Glynn: Patriek Glynn, Cod: The Evidence [Dios: La Evideneia], Forum, Rocklin, CA, 1997, pp. 29-.'31. 
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  • 27. Patriek Glynn, Cod: Tite Evidence [Dios: La Evidencia], Forum, Rocklin, CA, 1997,pp.53-54,26. 
  • 28. Michael Ruse, «Evolutionary Theory and Christian Ethics» [Teoría evolucionista y éticas cristianas], Darwinian Paradigm [Paradigma Darvinista], Routledge, Londres, 1989, pp. 262-269. 
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  • 30. Véase 1 Corintios 15:4ss. 
  • 31. Cerd Lüdemann Cerd Ludemann, trad., John Bowden, What Really Happened to Jesus? [¿Qué le paso en realidad a Jesús?], Westminster John Knox Press, Louisville, 1995, p. 8. 
  • 32. Luke Timothy Johnson, The Real Jesus [El verdadero Jesús], HarperSan Francisco, San Francisco, CA, 1996, p. 136. 
  • 33. Para una lista de estas pruebaó históricas, véase C. Behan McCullagh, JustiJying Historical Descriptions [Justificación de las descripciones históricas], Cambridge, Cambridge University Press, 1984, p. 19. Para ver cómo la resurrección se ajusta a este criterio, véase William Lane Craig, Cod, Are You There? [¿Dios estás allí?], Havi Zachariaó Internacional Ministries, Norcross, CA, 1999, pp. 46-47. 
  • 34. John Hick, ed., Introducción, en The Existance ofCod [La existencia de Dios], con una introducción de John Hick, en Problems of Philosophy Series [Serie de problemas de filosofía], Macmillan, Nueva York, 1964, pp. 13-14. 
  • 35. Véase William Alston Alston: William Alston, «Heligious Diversity and Perceptual Knowlcdge of Cod" [Divcrsidad religiosa y conocimiento de Dios perceptivo], Faith and Phtlosophy 5 [Fe y filosofía 5}, 1988, pp. 433-48. 36. Homanos 8:16: «