El ateo no es tan libre pensador como cree

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El ateo no es tan libre pensador como cree

El "ateo" promedio de internet parece desconocer o simplemente rechazarlo porque es un tanto complicado aceptar la carga que esta conlleva, que implicaría la muerte de principios supremos, increados, irreductibles, como la moral, la ética, el libre albedrío, amor, metas, responsabilidad, etc.. Desde una cosmovisión naturalista, como dijo el honesto filosofo ateo Richard Taylor "El concepto de obligación moral es ininteligible aparte de la idea de Dios. Las palabras permanecen pero su significado se ha ido ".{2}

¿Entonces, es el ateo realmente libre pensador?

Académicos ateos como Dawkins, Móldanos, Dennett, Hawking, Sam Harris, aceptan y han demostrado la inexistencia del libre albedrío en distintas disciplinas como la psicología, neurociencia.

Aunque creemos que podemos elegir lo que hacemos, nuestra comprensión de las bases moleculares de la biología muestra que los procesos biológicos se rigen por las leyes de la física y la química, y por lo tanto están tan determinados como las órbitas de los planetas. Experimentos recientes en neurociencia apoyan el enfoque de que es nuestro cerebro físico, siguiendo las leyes conocidas de la ciencia, lo que determina nuestras acciones, y no un organismo que existe fuera de esas leyes. Por ejemplo, en un estudio de pacientes sometidos a cirugía del cerebro despierto se descubrió que a través de la estimulación eléctrica de las regiones apropiadas del cerebro, se podría crear en el paciente el deseo de mover los brazos, las manos o los pies, o mover los labios y hablar. Es difícil imaginar cómo el libre albedrío puede operar si nuestra conducta está determinada por leyes físicas, por lo que parece que no somos más que máquinas biológicas y que el libre albedrío es sólo una ilusión. Si bien reconocemos que el comportamiento humano está en efecto determinado por las leyes de la naturaleza, también parece razonable concluir que el resultado está determinado de una manera tan complicada y con tantas variables, que se hace imposible de predecir en la práctica. Para ello sería necesario un conocimiento del estado inicial de cada una de las miles de trillones de trillones de moléculas en el cuerpo humano y resolver un número similar de ecuaciones. Eso tomaría algunos billones de años, lo que sería un poco tarde para esquivar a la persona enfrentada cuando nos dirigió un golpe." 1

El enfoque de Hawking, es sin más, no cree en la existencia de algo como el libre albedrio, sino que solo es una serie de procesos biológicos determinadas por las leyes de la física y química, así como lo están las órbitas de los planetas, y que incluso experimentos recientes en neurociencia apoyan el enfoque de que nuestro cerebro es meramente físico. Y finalmente termina por decir, que no es un organismo que existe fuera de las leyes quien determina nuestras acciones, sino las leyes conocidas en la ciencia.

Hipotéticamente, sólo si el ateísmo estuviera en lo cierto, no existiría algo como el libre albedrío y cada corriente filosófica tanto religiosa sería producto de procesos neuro-químicos. En realidad, no seriamos ni muy diferente ni más valioso que una piedra, un insecto, un árbol o cualquier otro objeto existente en el universo.

Sin embargo, aunque exista un consenso científico en cuanto a la inexistencia del libre albedrio, se sigue sin comprobar la inexistencia de por lo menos la existencia de un diseñador inteligente. Aunque dudo mucho que puedan ofrecer algo semejante, la ciencia ya de por si, como he mencionado otras veces, solo está confinado al mundo natural, en efecto, no le correspondería a esta disciplina llevar con esta carga de evidencia, puesto que teológicamente este ente precede el mundo físico.

En fin, lo más irónico de todo, es la constante apologética que hace el ateo promedio que nos podemos encontrar por internet, en defender la existencia de estos principios supremos, irreductibles, dentro de la cosmovisión atea, pero tal parece que ignoran, el consenso científico ateo a su conveniencia concerniente a estos principios, aunque puedo entender por una parte, no debe ser fácil para el ateo, que todo lo que ha creído es una mera ilusión, y que solo existe una realidad física auto existente.

En efecto, toda entidad abstracta como estos principios que han sublevado al ser humano a ser lo que es hoy, no existieron nunca, solo fueron una ilusión, y no existirían motivos para seguir sujetándonos a estos principios, sino más bien, aceptar hipotéticamente lo tan iguales que somos a cualquier otro animal.

Fuentes bibliográficas:

{1} El gran diseño - Stephen Hawking. p. 13
{2} Richard Taylor, Ethics, Faith, and Reason (Englewood Cliffs, NJ: Prentice Hall, 1985), 90, 84.